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    LO REAL



NOVELA



RESEÑA:


Puzzle -Alma ha muerto-, es la primera de las tres novelas del escritor Rubén Darío Fernández, que componen una trilogía sobre el sentir de nuestro tiempo, este comenzar del siglo XXI.
La novela gira en torno a un segmento de la vida de Enric Rapesco, crítico de arte en la revista La hoguera cultural. Enric vive en Barcelona con su actual pareja, Alma, pero descubre la oscuridad de los celos, la decadencia de la inseguridad, y viaja a Santiago de Compostela a reencontrarse con viejos amigos, para hallar la calma y sosegar su imaginación.
La historia se cuenta desde dos vertientes, desde lo vivido por Enric y desde sus escritos sobre obras de arte para La hoguera cultural, donde metaboliza su día a día, sus sentimientos sobre su entorno, su pasado regado por el alcohol, las drogas, las dudas, la muerte de seres queridos, la imposibilidad de convivir con nadie.
Puzzle -Alma ha muerto-, ofrece una visión diferente y profunda sobre los nacidos en los setenta, que en su juventud tuvieron que enfrentarse a la sociedad del mar en calma pero aún regida por la castradora y psicótica moral cristiana, olvidando que bajo la apariencia de cualquier agua mansa, se halla el mayor de los abismos que siempre desea emerger: Nosotros mismos.

FRAGMENTO:

Una puta de Toulouse-Lautrec. Una puta pelirroja. Una puta hermosa subiéndose una media como quien sube en ascensor. Un ascensor subiendo por el muslo derecho de la hermosa puta. Una mujer de la vida reza el libro que guarda silencioso por décadas la ilustración. Una puta viva y desnuda y de sonrisa y mirada feliz. Unos pechos blancos, blanco-semen, blanco-cocaína, blanco-pincelada de alguien que dibuja sueños. Y yo tengo calor. Y la puta-prostituta-mujer trabajadora-mujer de la vida está desnuda y, feliz. Los coches rugen mierda seca ahí abajo. Alma compone, a mi lado, ciencia y filosofía y Lautrec pinta una hermosa mujer entre mis manos a cien años de mí, pero tan cerca como el aliento que desprende mi estrella de pelo negro. Leonard Cohen y Tom Waits hicieron silencio hace tiempo y esta terraza de un octavo piso tiene música de Sol. Tiene música de cuadro y puta y pintor. Tiene música de tú y de yo. Tiene música en silencio en Re menor. Los trenes, pasan. Las nubes, blancas, altas. El cielo azul. Y tus ojos, Alma, son tormenta y son caricia. Y la puta de Lautrec, marchó. Seguramente con beso largo y cálido en la boca del artista. Hoy es un buen día. ¿Hacemos el amor?